Puentes para el paso de fauna
octubre 6, 2019 por Equipo MomDistrict en la ciudad y los niños

El Derecho de los Niños al Uso del Espacio Público

Puentes para el paso de fauna
Puente construido para facilitar el cruce de la vida silvestre por carretera
Fuente: https://www.biophiliafoundation.org/tag/rewilding/

“En muchos países de Europa y Norteamerica se están gastado enormes cantidades de dinero a favor de los sapos. Sí, de los sapos. Las autopistas son barreras insuperables que dividen fatalmente sus territorios. Así, lo pobres sapos no  pueden pasar ya de los ambientes acuáticos de la reproducción a los humedales de su vida habitual, o si las vallas les permiten pasar, están obligados a cruzar las autopistas con un porcentaje muy bajo de éxito. Entonces, se ha elevado un grito de protesta y la sociedades que construían o administraban las autopistas no han tenido más remedio que abrir túneles de conexión entre los dos lados de la autopista cada cierta cantidad de metros. Naturalmente, esto tiene un costo muy elevado, pero salva la vida a mucho sapos y les permite recorrer su territorio.”

Tonucci, F. (2012) «La ciudad de los niños»

De ésta forma Francesco Tonucci, investigador italiano abocado al estudio de la relación del espacio público de las ciudades en el desarrollo de los niños, explica en su libro denominadoLa ciudad de los niños”, sobre como nosotros, en término de planificación urbana, debiésemos dedicar la misma atención y la misma sensibilidad hacia los niños, como en el que se describe en el relato.

Ya son varios quienes señalan que hay un error en el discurso que señala a los niños como ciudadanos del futuro, como si ahora no existieran.  Los niños son ciudadanos de hoy, y como ciudadanos, no tienen el mismo privilegio que niños de generaciones atrás, quienes pudieron gozar del espacio publico sin el riesgo que representa hoy en día la ciudad.

Al igual que sucedió con los sapos, en nuestras ciudades, el territorio tanto de los niños como de los adultos que los acompañan, se encuentra cortado por el uso del automóvil. Razón tiene Tonucci cuando señala que hoy en día, los niños están perdiendo la pelea contra el automóvil por el derecho al uso del espacio público.

Un sapo común cruza por un túnel debajo de una autopista de 6 carriles, que lo conecta de manera segura a su ambiente de reproducción
Fuente: https://www.theguardian.com/cities/gallery/2015/jul/16/urban-wildlife-crossings-highways-bridges-in-pictures

Estudios realizados por algunos investigadores y profesionales del área del diseño y la planificación de ciudades, señalan que cuando pensamos en espacios públicos para los niños, no solo debemos referirnos a las áreas verdes o las áreas para jugar, sino también debemos considerar las rutas que conectan los espacios que los niños frecuentan.

En relación a esto último, Roger Hart, investigador de la Universidad de Nueva York, quien ha dedicado gran parte de sus investigaciones al enfoque de los niños en la planificación urbana, señala que por lo general y erróneamente, el área de juegos infantiles ha sido vistos como el único lugar para los niños, siendo considerado incluso un lugar para contenerlos y mantenerlos lejos de las calles, produciendo de esta forma, una segregación espacial que priva a los niños de interactuar con su entorno.

Entonces, lo optimo es que los niños debiesen poder jugar, experimentar y explorar su entorno, sin pensar que el único espacio al que tienen derecho son los juegos infantiles.

¿Qué pasa con nuestra ciudad?

Llevemos estas ideas a nuestro contexto;

¿Que pasa cuando se trata de brindar a los niños la oportunidad de explorar su entorno inmediato, en su trayecto de la casa al jardín o al colegio, o camino a la plaza, o al  negocio del barrio u a cualquier otro lugar de nuestro entorno más cercano de la ciudad?.

Para quienes no tienen la ventaja de poder realizar estos trayectos a pie, o no tienen la costumbre de movilizarse a pie, en bicicleta o a través del transporte público, quisiera señalar algunos puntos en que a diario y personalmente me enfrento con la problemática planteada:

Desde el trayecto de mi casa al jardín de mi hija y vice-versa, he logrado visualizar una serie de situaciones donde creo se vulneran tanto los derechos de mi hija como el mío, como por ejemplo:

  • El derecho de mi hija y el mío al uso del espacio público, se transgrede cuando debo bajar el coche de mi hija, de la acera a la calzada, porque la acera esta siendo ocupada como estacionamiento.
  • El derecho de mi hija y el mío se transgrede cuando debemos cruzar a la otra acera porque con mi hija no podemos pasar por el ínfimo espacio que autos estacionados sobre la acera, dejan para el peatón.
  • La calidad de vida de mi hija y la mía, se empobrece cuando debemos circular por aceras en mal estado producto del uso de estas como estacionamiento, o simplemente debemos caminar por la calzada, porque se encuentran en mejor estado que las aceras.
  • Nuestra calidad de vida se empobrece cuando debemos descartar transitar por ciertas aceras porque derechamente no se puede transitar por ellas, con un niño que está aprendiendo a caminar
  • Nuestra calidad de vida se empobrece cuando debemos descartar transitar por aceras porque las constantes interrupciones por escalones y desniveles para acceso a estacionamientos, impiden transitar por ellas con niños en coche, bicicleta o carro.
  • El desplazarse por la ciudad con mi hija se vuelve un riesgo, cuando los autos no se detienen para darle preferencia al peatón, cuando en los cruces prefieren acelerar para alcanzar a pasar, o nos rodean por detrás para no detenerse.
  • El desplazarse por la ciudad con mi hija se vuelve un riesgo cuando en los cruces, quienes conducen están más pendientes de los autos que vienen, que si viene un peatón.

Podría seguir enumerando una serie de situaciones que a diario observo en las calles de nuestra ciudad. Los derechos tanto de mi hija como los de otros niños y niñas, son transgredidos todos los días y durante todo el desarrollo de su crecimiento, sin tener necesariamente ninguna discapacidad.

!Imaginen cuanto más crítica es la transgresión de éste derecho para quienes si tienen una discapacidad para desplazarse por la ciudad!

Hace falta concientizar a la comunidad por el respeto al derecho del espacio público, el derecho de los niños, de los jóvenes, de las personas de tercera edad, de quienes sufren de alguna discapacidad, y en general del peatón. !Son ellos la prioridad!. Y sin embargo se le ha dado al vehículo las atribuciones para transgredir estos derechos.

Así, como el chofer del automóvil está muy consciente de que no tiene que estacionarse frente a la salida de un vehículo, debiese estar consciente de que no tiene derecho a estacionarse sobre los espacios que son para el peatón. Que no hay espacio para estacionarse, es verdad, hay más autos que lugares disponibles para estacionarse, pero la solución no está en transgredir los derechos del otro.

Tanto los niños como los adulto que los acompañan han perdido el derecho al uso de la calle como espacio público, o posiblemente sea la calle la que ha perdido la importancia como espacio público, o puede que sea ambas.

Consideren que aquí solo estamos planteando una problemática respecto a lo que implica transitar por la ciudad con un niño, ni siquiera estamos ahondando más allá en lo que es el derecho del niño a jugar en la ciudad.

Porque es la calle, el espacio público más cercano donde los niños debiesen tener la posibilidad de desenvolverse y manifestar su espontaneidad, como lo hacían los niños de generaciones atrás. Sin embargo, el problema que estamos planteando aquí, no es que los niños ya no pueden jugar en las calles, sino que además ya no pueden desplazarse en ellas con seguridad, situación que es más crítica aún.

Entonces, como Tonucci señala, lo que nos queda hacer ahora es reclamar, y re-negociar el uso del espacio público entre los ciudadanos y el automóvil. Así como en otros países se ha dado la alerta por los sapos u otras especies silvestres afectadas por la intrusión de las autopistas en su hábitat natural, debemos nosotros llamar la atención y llamar a la reflexión sobre los derechos de nuestros niños al espacio público, como el medio ambiente el cual tienen derecho a explorar, y sobre el cual tienen derecho a desenvolverse con seguridad.

Fuentes:

Hart, R. (2002). Containing children: some lessons on planning for play from New York City. Environment and Urbanization14(2), 135–148. Retrieved from https://doi.org/10.1177/095624780201400211

Tonucci, F. (2015). La ciudad de los niños, Renegociar la relación de poder entre el coche y el ciudadano. 

M. Simoneti (2018), Child Friendly City – A City for All. URBACT Blog. Website: https://www.blog.urbact.eu/2018/01/child-friendly-city-a-city-for-all/

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